Siempre he gritado a los 4 vientos lo mucho que admiro y amo a Barack Obama, por ser el mejor orador de estos tiempos, carisma, don de gente y una larga lista adicional. Por otro lado Michelle…ohhh Michelle, este año el 13 de abril estaría en primera fila viendo su presentación en Exma Colombia, por lo que ya sabemos el evento se pospuso para gran tristeza mía, pataleta incluida. En resumen que es una pareja increíble y por muchos motivos, anoche vi con mi mamá Becoming el documental de la ex Primera Dama basado en su libro que por supuesto devoré el año pasado, aunque obviamente el libro es sumamente más rico en detalles el documental le hace seria competencia por otra razón muy sorpresiva: el increíble humor de Michelle, nos reímos a carcajadas, y su humanidad, los ojos aguados varias veces.
Ella es una mujer simplemente brillante, educada en Princeton y Harvard como abogada, siempre brilló con luz propia, y vaya luz. Procedente de una familia de esclavos, su madre y padre lucharon a brazo partido para darles una buena educación a ella y a su hermano Craig, pero eso no la hizo escapar de una realidad que constantemente la agobiaba: el racismo, episodios tan dolorosos como compañeras cambiadas de cuarto por su padres para evitar la mala influencia de una persona de «color» que en ese momento era una jovencita e impresionable Michelle. Eso la empujo a jamás sentirse menos y nunca ser invisible frente a los demás, pero fue una constante por la cual sigue luchando hoy en día, principalmente como apoyo a las mujeres. Y logrando no ser un apéndice de su esposo sino un apoyo a la vez que mantenía sus propia agenda y personalidad.
El documental te va llevando por su historia personal familiar que incluye la muerte de su padre por esclerosis múltiple a temprana edad, narra como se dio su romance con Obama y eso es simplemente imperdible de lo gracioso que es, pasando por una campaña política feroz donde muchos se ensañaron con ella, fue juzgada desde todos los ángulos siendo un target fácil para los adversarios políticos, sus palabras (que tuvo que moderar y dejar de improvisar) vestuario, tamaño (es muy muy alta) pasando a ser el apoyo del primer Presidente negro en los Estados Unidos y como sus dos pequeñas niñas salieron de la Casa Blanca siendo mujeres, crecieron durante dos periodos allí y todos los ajustes que tuvo que hacer para que esas impresionables chicas en pleno desarrollo mantuvieran los pies en la tierra.
El formato es dinámico porque es a través del tour de promoción de su libro, del mismo título Becoming o Mi Historia en español, y se ven a todos los presentadores que iban llevando el hilo conductor al entrevistarla, la emoción genuina de su público al conocerla y me gusto mucho que entrelazan las historias de mujeres que buscan diariamente superarse y le dieron un vuelco interesante al no centrarse 100% en la figura de la ex Primera Dama.
Becoming, disponible en Netflix, es un recordatorio de lo lejos que podemos llegar, me quedo con estas palabras por parte de la protagonista «las palabras importan»…A Barack lo amo pero a Michelle, como dice mi amiga Priscilla Delgado, la AMORO (la amo y adoro) 🙂