Panamá entero se llenó de una neblina de tristeza. Celestino Pelenchín Caballero, uno de nuestros deportistas más queridos ganador de 2 títulos mundiales en dos divisiones diferentes, ese que nos llenó de orgullo tantas veces fue retenido por tráfico de drogas. Ufff, tantas preguntas: ¿qué necesidad de caer tan bajo? ¿cómo pudo? ¿es cierto?. Casi todas sin respuesta. Finalmente se declaró culpable mientras todos bajamos la cabeza con pesar. Un delito grave y de esos que no se comprenden. Necesidad, error, muchos utilizaron esas palabras en su defensa pero es indendible. Son las decisiones que se toman sabiendo las consecuencias. Ahora enfrenta entre 8 a 12 años de cárcel, nada que hacer ni decir.

Una semana antes y muchos millones de diferencia pero misma decepción, esta vez mundial, la rusa María Sharapova sorprende, y confiesa en conferencia de prensa, adelantándose a que la información saliera antes a los medios de comunicación, que dio positivo en prueba de dopaje con una medicamento llamado Meldonium. Sharapova con cara y cuerpo de modelo, ganadora de los 4 abiertos de Grand Slam, deportista de pura cepa y la más deseada por patrocinadores de alto perfil, enfrenta una prueba dura y hay varias aristas en este caso:

Deportistas de todas las épocas han caído, unas se han levantado otros no, casos como Maradona, Lance Armstrong, Bryant Kobe, OJ Simpson, Alex Rodríguez, Mike Tyson y Oscar Pistorius son algunos que han tenido diferentes historias pero al final han defraudado al público que los siguen, son seres humanos es cierto pero la posición alcanzada los pone en un lugar que no tenemos el común de los mortales, por eso la caída es estrepitosa.

Desde Pelenchin a Sharapova, personas y situaciones diferentes pero ambos están sumidos en un hueco que solo el tiempo dirá que les depara el futuro.