En el caso Moncada, apartando el tema legal, la gran perdedora fue la cardióloga del Magistrado separado. Por qué? Por el gran error mediático (el profesional se le juzgara en su gremio) de hablar sin pensar públicamente.

Las entrevistas en televisión pueden darse en el estudio de la televisora, pactada en otro lugar previamente, espontáneas en eventos o telefónicas, estas últimas normalmente son cuando no hay otra solución porque ellos necesitan imágenes, por lo tanto no son la norma, en este caso se necesitaba las declaraciones de ella para verificar ese certificado de salud, la doctora salió al aire sin planificar ni pensar en la consecuencias de sus palabras, así sale a relucir lo que ya sabemos.

El periodista siempre va a buscar la información, ese es su trabajo, su deber es preguntar, el entrevistado es el que debe prepararse incluso en situaciones atípicas o de crisis, vivimos en un mundo en donde las comunicaciones y el contenido que vemos en los medios tiene que tener la noticia al instante, a los del otro lado, los que van a ser entrevistados les queda la responsabilidad de cuidar lo más importante que todos tenemos: nuestro nombre. Sucumbir a la presión de un medio por obtener una respuesta puede tener graves consecuencias en la imagen y credibilidad de cualquier profesional, quien en segundos puede caer desde lo más alto a un abismo tan solo con una frase. ‪#‎MediaTraining‬ Píldoras De