Y llegó el sorprendente día en que Donald Trump se convierte en el Presidente No45 de los Estados Unidos de América. Había mucha expectativa porque el magnate atrae las controversias y se esperaba que el día de su toma de posesión no fuera diferente. Si hubo protestas, con aproximadamente 100 personas detenidas, pero realmente no fue como se había anunciado de grandes protestas en todo el país, para mi, nada relevante. Pero no deja de ser cierto que es el Presidente que llega a la Casa Blanca con el porcentaje más bajo de aceptación, un 40%, pero poco parece importarle a Trump, ya ha prometido una serie de decretos de peso que firmara entre el viernes y el lunes, eso provoca ansiedad en varios, incluso los países de Latinoamérica, y esperanza entre sus compatriotas.

Resumen de lo que pienso de su discurso:

Acaba de empezar no hay forma de que nos dijera como va realizar todas sus promesas, eso se entiende. Un discurso muy cerrado frente al resto del países. Hay que sanar las heridas de guerra y buscar conciliación. Trump no tiene el carisma de Barack Obama, la forma políticamente correcta de manejarse de Bill Clinton ni la pulcra imagen de Kennedy.

Voy a darle la oportunidad a Trump, hay que hacerlo, todo lo que suceda en EU afecta a Panamá por eso quiero que todo salga bien. Hay que comenzar de cero y esperar como se va aceitando esta nueva maquinaria.