De libros y otras hierbas aromáticas

Siempre se ha dicho que el que presta un libro es un tonto. Confieso ser tonta irremediable, hay algo que me entra en el cuerpo cuando empiezo a hablar de un libro que me gusta, y eso va creciendo a medida que mi interlocutor se interesa en el tema, y siempre termino corriendo a buscar […]