El miedo más grande de cualquier empresa con trayectoria y seriedad son las crisis mediáticas. Esas que se salen de control y van a parar a los titulares de los periódicos. Básicamente hay dos clases de crisis, la que sabes que puede pasar alguna vez por la naturaleza del servicio o producto que se maneja y te preparas para cualquier eventualidad, por ejemplo las compañias aéreas deben tener su protocolo de crisis listo por si en algún momento sus aviones sufren un accidente, eso es algo que nadie quiere que pase pero forma parte de las probabilidades. Y esta es la más temida, la crisis que no se ve venir, esa inimaginable, ese es el caso que Mapfre Panamá ha tenido que enfrentar las últimas semanas, una solo frase los ha puesto contra la pared a gran escala, este es el resumen ejecutivo:

Se les salió de las manos, aún tomando acciones correctas, nota aclaratoria firmada por el gerente general, pausa en las polizas mientras pasa la crisis, importante sería asap un acercamiento de su alta gerencia a hospitales, gremios e instituciones de gobierno, seguramente ya están en eso. Y arman un plan de comunicación a corto plazo. Ah y rezar que esto se olvide rápido y puedan sanar las heridas.

Un comentario

  1. Este tema de MAPFRE simplemente ha sido para muchos la confirmación de que el único interés de la empresa son sus ganancias. Es la válvula de escape de una situación de incomodidad que se vive hace muchos años.
    Es mas grave la sugerencia de mandar pacientes al exterior que la expresión «con poca competencia». Esos pacientes van, se hacen un procedimiento, regresan y, cuando tienen complicaciones que deben que ser manejadas por hospitales y medicos locales, comienzan los peros para cubrir esos costos.
    Como bien dijo la Sociedad Panameña de Cardiologia: Si a MAPFRE no le es rentable el negocio de seguros de salud, que dejen el negocio… y que sus clientes se vayan haciendo a la idea de lo que puede pasar. Sino, que le pregunten a los de British American.